
Confieso que la razón y mi mente
llevan un duelo que es a muerte,
los veo y nada puedo hacer
tan solo soy un espectador al parecer,
de esos que ni gritar pueden,
de esos que ni dolor sienten…
Mi mano izquierda busca el corazón,
mientras la derecha va directo a la razón,
estoy al medio sin poder salir y sin poder participar
y lo que es peor, si pudiera hacerlo no sabría a donde caminar …



